Call to arms: 2º Regional de Valencia

Pawn
Aku
Escrito por: Aku en Bataventuras

…Y al final me liaron.

Imaginad por un momento que sois alcohólicos (sé que a más de uno no os costará mucho). Ahora supongamos que os habéis dado cuenta de ello y que habéis decidido ser mejores personas y dejarlo. Es un cálido día de gozo, el sol empieza a esconderse en el horizonte mientras la brisa roza vuestra nuca produciendo ese escalofrío tan genial que indica que sois uno con el mundo. Entonces suena el teléfono, “bip bip”, un whatsapp. Son vuestros amigos. Han pillado un Matusalem Solera 23 y no pueden tomárselo solos. Es mentira, claro, les habéis visto bajarse un cubo de alcohol de las heridas a morro, subidos a una valla electrificada. Dos veces. Es mentira, lo sabeis. Pueden, pero no quieren. Os levantáis, os ajustáis las gafas de sol como si fueseis Tom Cruise en Top Gun y empezáis a caminar, dejando atrás esa brisa que ya no lleva paz, sino a esa mejor persona que ya nunca llegaréis a ser. Como diría Logen Nuevededos; Hay que ser realistas.

Bien, pues una versión menos poética de esa idea fue lo que me llevó a Valencia este pasado fin de semana. Uno intenta alejarse de los vicios y otros se ponen a tirar la caña para que no hagas el imbécil. Hace ya un tiempo que había dejado “oficialmente” esto de los cartones, pero en el Batclan nadie deja nada del todo sin una muy buena razón. Yo, en el fondo, no la tenía.  Así pues, unos días después del anterior regional de Valencia, esta panda de cabroncetes ludópatas empezaron a tramar su magia. Es difícil prepararse para un torneo sin testear, testear y testear, pero cuando tus amigos tienen las cartas tan pegadas a la mano que no sabes si es que han aprendido a limpiarse el culo con la mano mala, es mucho más fácil.

Gracias. Hideputas.

Está claro que la corporación es ahora la punta de lanza, y los runners necesitan algo de creatividad y mucha suerte para rascar algo, así que no me costó mucho decidir que jugar; Un “Jaz Bioroid”, que es el mazo de corp más fiable que podía imaginar y un Noise de breakers fijos para tentar a la suerte. La idea principal era que había otras corps más incontestables, como los varios FA de NBN, con las que un poco de suerte negaría al oponente cualquier posibilidad. (Si no lo entendéis, leed el artículo de P3los  “Me cago en el astrotrain” y lo veréis claro). Pero cuando tienes las de ganar, cuando menos azar haya de por medio, mejor, y en eso HB es el puto martillo de Thor. Ganar pasta por JUGAR, ¿Se puede saber quién fue el iluminado que diseño esa identidad? En fin, que sabía que Jaz llevaba jugando el tipo de mazo que yo quería mucho tiempo, así que le pedí una de sus versiones, ni siquiera la última, y ni me molesté en mirarlo. Jugué un par de partidas con él para recordar que la corp solo tenía 3 clicks por turno y listo. El runner sí que lo testeé, e incluso sufrió un par de remodelaciones la última semana. A diferencia de la corp, el runner ahora mismo pierde por defecto, así que intentar llevar un runner sólido no me parecía la mejor opción. Yo no quería ganar todas las partidas con el runner, quería un mazo que, si se alineaban los astros (HUE HUE) me diesen una o dos partidas contra la legión de nbn FA que esperaba encontrar, asumiendo que un mazo que puede jugar un mono ciego y borracho tenía que ser popular por cojones. Y si no se alineaban o me tocaba algún graciosete con muros grandes… pues darle la mano y a por la siguiente ronda con los 2 puntitos que más me valía haber ganado con la corp. Sin derramar ni una sola lágrima.

Bien, pues llegó el viernes, nos subimos al coche y nos chupamos un viaje de cojones. Hacía tanto calor que no podíamos ni hablar. Bueno, Tre sí que podía hablar, pero los que le conozcáis sabréis que podría hablar mientras se come un jabalí sumergido en las fosas marianas. Llegamos tarde a un apartamento que lo único bueno que tenía era el precio, preparamos unos cubatas y nos echamos los últimos runs de calentamiento. Al día siguiente jugaríamos cienmil partidas, y había que llegar hasta allí…

Y llegamos. Y jugamos. Y mi plan, si es que a lo que os acabo de contar se le puede llamar plan, salió a la perfección. La corp se comportó como esperaba, ganando todas las partidas. Quizá no todas holgadamente, pero todas al fin y al cabo, que al final del día es lo que cuenta. Y el runner… Bueno, pues me cagué como un mono inflado de laxante. Me explico, no gané todas, ni siquiera gané muchas, pero gané las importantes. Fui achicharrado un par de veces (lo que me sorprendió, ya que los mazos que me quemaron me podían haber ganado perfectamente por puntuación, y se habrían ahorrado complicar el mazo invirtiendo influencia en cartas que realmente no necesitan… pero eh, allá cada uno con su filosofía). Hubo de hecho 3 partidas clave, por desgracia todas contra viejos conocidos. En primer lugar, Dólar me tocó bien pronto, y ambos sabíamos que su mazo de grandes muros era imbatible para mi Noise. Imbatible siempre y cuando él no cometiera errores tontos y mis médiums no fuesen mágicamente efectivas. Pero sucedieron ambas cosas y me llevé mi primera alegría. Contra Tre tenía alguna oportunidad más, y como pudimos comprobar, ICHI 1.0 no es un buen 2º muro para R&D cuando tu oponente lleva parásitos. No hubo tenmma line y me llevé otra victoria para un Noise que estaba haciendo justo lo que esperaba… solo que no contra quien esperaba.

Acabó el suizo, y llegó el mejor momento del fin de semana: LA PISCINA. Aquella piscina fue para mí como el pozo de Lázaro para Ra’s al Ghul. En serio, vaya Kangteo. Si no tuviera el corazón hecho de petróleo y bilis me habría enamorado de esa piscina. Además de solución contra el calor, resultó ser una buena forma de desconectar un ratito del torneo, que 6 rondas queman bastante.

Llegamos al top y más de lo mismo. Corp infalible, runner afortunado. Sabía que la primera partida podría elegir jugar con la corp contra Carlos Masdeu, así que fui bastante tranquilo. No es que el hiciera algo especialmente mal ni que yo reinventara la rueda, es que las corps ganan, y más si ya has visto el mazo del runner como era el caso. La sorpresa fue mayúscula cuando en la segunda partida no tuve que tirar dado. Usagui había ganado con runner, así que yo necesitaba cagarme otra vez con Noise. No hizo mucha falta, Usagui no estuvo especialmente inspirado y fue incapaz de cerrarme la mano cuando bajé mi nerve agent. Solo fue cuestión de tiempo. No mucho, vale, pero solo cuestión de tiempo. Entonces llegó la que para mí fue la partida clave del torneo. Jaz había ganado todo menos la partida contra mi corp, y los dos teníamos claro que aquel que jugara corp ganaría. Le tocó a él, y debería haberme ganado. Yo no tengo economía para trashear tanto asset como llevaba el, y sus muros eran de la fuerza justa como para que no me diese tiempo a romperlos con comodidad, así que si era capaz de llenar la mano (donde nunca podría entrar) de agendas aquello, estaría hecho con la primera Sansan. Pero las dos veces que intentó scorearme como los hombres (bajando agenda simulando que es un asset, sin protección) le cacé, y después se olvidó de poner cualquier muro, por mierda que fuese en R&D, confiando en los dos que ya tenía. Tuve suerte, mucha suerte, y pude robar lo que me faltaba justo antes de que él terminara de scorear las agendas que por fin había robado. Más adelante vino la final, otra vez contra Jaz, pero esta vez me tocaba a mí la corp, y la partida tuvo mucha menos historia. Victoria, invasión masiva del top. Risas, ganas de fiesta. Vuelta al cutre piso, borrachera monumental y vuelta a casa más contento que unas castañuelas.

El viaje de vuelta fue, como siempre, la cuna de un puñado de ideas que vamos a explotar en breve. El entorno creo que está claro hacia dónde va: NBN hasta el vómito, turbo scoreo y puede que algún scorch ocasional. Contrastar opiniones con gente como P3los, Tre o Jaz justo después del torneo es una de las mejores partes del mismo, justo cuando te debates entre probar todas esas soluciones que AHORA ves tan claras (¡hay esperanza para los runner!) y no volver a tocar esas cartas del demonio.

Hasta que lleguen la brisa, las ganas de ser mejor persona… y otro maldito whatsapp.

Leave a Comment